Por Jorge Luis Macías,
La Opinión - 25 de Septiembre de 2004
Un grupo de ocho concejales de Los Angeles dio inicio ayer a
la campaña que denominaron "Hambrientos de Justicia"
para recolectar comida para los trabajadores, en caso que se
declare una huelga contra nueve hoteles de lujo Los Angeles
o si ocurre un cierre patronal.
Alex Padilla, presidente del Ayuntamiento local, los concejales
Antonio Villaraigosa, Ed Reyes, Eric Garcetti, Jan Perry, Martin
Ludlow, Tony Cárdenas y Wendy Greuel, y el senador estatal,
Richard Alarcón instalarán contenedores para recibir
donaciones por parte del público.
Desde ahora, cualquier ayuda de comida enlatada o donación
monetaria puede efectuarse de manera directa en las oficinas
distritales de los concejales, en sus oficinas del Ayuntamiento
municipal, y en al menos 30 iglesias de Los Angeles.
"En su lucha por una mejor vida, los trabajadores hoteleros
tendrán mi dedicación por la defensa de sus derechos",
dijo Villaraigosa, mientras que el senador Alarcón dijo
que Los Angeles es la primera ciudad del país donde se
pagan los salarios más bajos a estos empleados.
"Los dueños de hoteles deben escuchar este fuerte
mensaje: tienen que pagar salarios decentes; tienen la gran
oportunidad de mejorar la calidad de vida de sus empleados",
dijo Alarcón. "Deben reconocer además, que
bajos salarios sólo conducen a devaluar la economía".
La solidaridad de los políticos surgió a raíz
de la disputa laboral entre 2,800 empleados de la Local 11 del
Sindicato de Trabajadores de Hoteles y Restaurantes, (UNITE-HERE)
y el Concilio de Empleadores de Hoteles de Los Angeles que representa
a los hoteles.
Los trabajadores aprobaron recientemente que sus líderes
declaren el paro laboral si no se logra un acuerdo contractual
con los dueños de los hoteles Bonaventure, Wilshire Grand,
Hyatt Regency, Biltmore, Sheraton Universal, Century Plaza,
St. Regis, Hyatt West Hollywood y Regent Beverly Wilshire.
"A la vez que reconocemos la importancia de la industria
hotelera para la economía de Los Angeles, también
nos interesan que los empleados que hacen el trabajo de día
a día sean exitosos", expresó Alex Padilla,
presidente del Ayuntamiento angelino. "El deseo de todo
mundo es evitar una huelga, pero durante las negociaciones entre
ellos, debemos asegurar que los trabajadores tendrán
nuestro apoyo, y si llegan al punto de la huelga que ninguno
sufra de hambre".
El mensaje fue compartido por su homólogo Ed Reyes, representante
del Distrito 1.
"Es una tragedia la posición en que se encuentran
los trabajadores de hoteles", dijo Reyes. "Están
siendo forzados a trabajar de más y se encuentran en
peligro de no poder llevar recursos económicos a sus
casas, pagar la renta ni sus viviendas".
Asimismo, calificó una "injusticia" que los
dueños y corporaciones hoteleras generen millones de
dólares en ganancias, "y aún así permitan
condiciones de trabajo deplorables".
Fred Muir, vocero del Concilio de Empleadores de Hoteles de
Los Angeles afirmó que el respaldo de los funcionarios
no será considerado como una acción de presión
para ceder en futuras negociaciones.
"Para nosotros no hay presión. Sólo creo
que se trata de una acción humanitaria, pero como hemos
dicho, si deciden irse a la huelga, los hoteles seguirán
operando y ellos son los primeros que van a sufrir", declaró
Muir, a La Opinión. "Estas demostraciones no ayudarán
a lograr un contrato... el concilio y ellos deben negociar de
buena fe
El punto clave del desacuerdo y negociaciones estancadas es
que los empleados aspiran a un contrato por dos años
y la patronal, uno de cinco años.